dilluns, 29 de novembre de 2010

Maratón de San Sebastián 2010

Este domingo he completado mi maratón numero 19. Ha sido en San Sebastián con el magnífico estadio de Anoeta como escenario principal.
Me desplacé a San Sebastián el viernes junto a mi familia; por otro lado mi compañero de club, Albert Pararols, también recorrió los más de 600 km hasta la capital donostiarra para participar en dicha maratón.
El tiempo no era muy bueno, frío y lluvia, y la previsión para la carrera no era mucho mejor, así que lo mejor fue no pensar y esperar a ver qué día se nos presentaba...
El sábado lo dedicamos, como es tradicional, a visitar la Feria del Corredor y recoger el dorsal y los obsequios de rigor. Aprovechamos el momento para fotografiarnos en el mismo estadio de Anoeta. Después nos fuimos a visitar la ciudad.

El día amaneció nublado pero sin lluvia y con mucho frío. La hora de salida, las 9h, y Albert y yo allá nos plantamos dispuestos a correr un maratón.
La lluvia y el viento, sobre todo en las zonas junto al mar, hacían su aparición de manera intermitente, y el frío era intenso, entre 4 y 6 grados en toda la prueba. Durante el primer tercio de carrera fuimos juntos, luego Albert se adelantó, ya que él tiene mejor ritmo que yo. Mi primer momento difícil vino aquí, al paso por vez primera de la zona universitaria, entre el km. 13 y el 18, y no fue un problema físico sino psicológico. Mi cabeza sufría al pensar que aún debía volver a pasar por ese lugar, coincidiendo con los kilómetros difíciles de la carrera.
Una vez superado ese lugar y al llegar por segunda vez al estadio, comencé a recuperarme. Ya sólo quedaba una vuelta al circuito y mis piernas iban aguantando.
Los kilómetros pasaban y el paso de la zona universitaria por segunda vez, fue más llevadero que el primero. Cada vez quedaba menos y veía que era capaz de resistir. Pero si hay un punto de la carrera que ha sido clave en que haya podido acabar la carrera con éxito, ese fue el km 39. En ese punto la gran afluencia de público animando, como si fueses el primer corredor de la carrera y llamándote por tu nombre, me dio un plus de fuerza y en ese momento volé hacia la meta.
Entre en el estadio como nunca lo hice en un final de maratón, muy rápido, sin dolor y aliviado de llegar habiendo cumplido un objetivo marcado.


Al final mi tiempo fue de 3h 39 minutos y 31 segundos, y el de Albert de 3h 28 minutos y 41 segundos.
En mi próximo maratón espero mejorar aunque sea un poquito mi tiempo, posiblemente en Barcelona...

1 comentari:

Anònim ha dit...

Mucha gente debería (o deberíamos)practicar el deporte como lo haces tu. Es una receta vital, que enseña una cantidad de cosas positivas increíble. La primera de todas en mi opinión, saber que puedes recibir apoyo, ayuda etc de muchas personas, pero que la carrera, los éxitos, los fracasos, todo, depende solo y exclusivamente de ti mismo.
El deporte sano y no profesional sería para todos una forma de vida extraordinaria. Creo yo.
Besos Maleli